La cogida sobrevino mientras toreaba al natural al tercer toro de la deslucida corrida de Santiago Domecq, habiendo de pasar a la enfermería para ser atendido de lo que puede ser una cornada en el tercio medio, cara externa de su pierna izquierda.
Se lidiaron Toros de Santiago Domecq, correctos de presencia aunque justos de fuerza y sin clase.

El Juli, ovación y oreja.
Alejandro Talavante, ovación tras petición y palmas.
El Cordobés hijo, silencio y oreja.
Tres cuartos de plaza.
Julio Benítez volvía a Córdoba tras tomar la alternativa el pasado año y quiso justificar su inclusión en el abono hasta el punto de no abandonar el ruedo, pese al percance, hasta pasaportar al toro. Voluntad sin demasiado brillo la primera labor de Benítez.
Tras ser operado decidió en contra de la opinión de los médicos, decidió salir a matar al sexto. El mejor de un desclasado y flojo encierro de Santiago Domecq. Inició a pies juntos por alto, muy quieto y valiente el torero, que no pudo disimular su merma. Cuajó una faena larga y con muchos muletazos aunque espesa y densa, sin apenas decir nada.
El Juli pechó con un animal primero muy flojo y deslucido que apenas le permitió justificarse, aunque pasó mucho tiempo en la cara del toro. El cuarto siguió parecidos derroteros y Julián apenas pudo poner nada más que voluntad. Tras otra gran estocada, el público, benévolo, le premió con la oreja.
Talavante comenzó por estatuarios a un toro que duró algo más que el de su compañero El Juli aunque terminó apagándose. Alejandro buscó con fe el triunfo y dejó muletazos sueltos muy despacio, al ralentí casi, antes de cerrar por manoletinas. La estocada, al encuentro, arriba. A punto estuvo incluso de ser volteado y, pese a levantarle los pies del suelo, no cayó Talavante y evitó así consecuencias mayores.
El quinto fue un toro complicado y con el que Talavante volvió a poner disposición bajo la lluvia, que acompañó el festejo desde el tercero. la faena no pudo tomar altura por la condición del de Santiago Domecq y todo quedó en unas palmas de agradecimiento a su interés.
Parte médico de Julio Benítez: «Herida en tercio medio cara externa de la pierna izquierda con desgarros musculares, piel y tejido celular subcutáneo con dos trayectorias, una ascendente de 15 cm. y otra descendente de 10 cm. Se procede a la limpieza y sutura de la herida con anestesia local y colocación de drenaje. El torero decide, contra la voluntad de los médicos, continuar la lidia. Pronóstico menos grave».






















